170 - El adivino

                                                                 

FÁBULAS  DE  ESOPO

 
 
 

 



Instalado en la plaza pública, un adivino se entregaba a su oficio. De repente se le acercó un quídam, anunciándole que las puertas de su casa estaban abiertas y que habían robado todo lo que había en su interior. Levantóse de un saldo y corrió, desencajado y suspirando, para ver lo que había sucedido. Uno de los que allí se encontraban, viéndole correr, le dijo:

-Oye, amigo: tú que te picas de prever lo que ocurrirá a los otros, ¿por qué no has previsto lo que te sucedería a ti?

 

Siempre hay personas que pretenden dirigir lo que no les corresponde, pero no pueden manejar sus propios asuntos.

 

 
 

 

Clip Art Designs by Graphics Factory

 Politica de Privacidad

Cuentos de Grimm, todo público

Blogs:
Buena Vida con Amor
Good  Life with Love

Usuarios están disfrutando de estas fábulas en este momento.



Copyright ©
edyd.com